Compartir en Facebook
Compartir en Twitter

Madrid a pie

Texto: David Roll.

La mejor forma de conocer las ciudades es casi siempre caminando, pero unas se prestan más que otras para ello. Madrid es una de esas joyas europeas amables con el caminante: puede recorrerse en un día y da para disfrutarla con calma por lo menos otros siete, días o años. Como decía Borges, una ciudad solo se conoce en una semana o en siete años.

Madrid tiene tantas cosas diferentes e interesantes en tan poco espacio, que es casi un parque temático de la historia de la capital de un país del que heredamos gran parte de nuestra cultura. Recorrerla es redescubrirnos: sorprendernos por las similitudes y maravillarnos con la manera en que se ha convertido en una ciudad para el gozo, forjada durante siglos.

La Madrid actual viene del Siglo de Oro de Cervantes y Lope de Vega, pasa por los relatos de Benito Pérez Galdós y su Fortunata y Jacinta, y llega hasta los tiempos de la Movida Madrileña en la transición democrática, sin perder el jolgorio que hoy también se sazona con la influencia latinoamericana.

Ruta recomendada a pie

  • Puerta del Sol
  • Huertas y la marcha madrileña
  • Plaza Mayor y Madrid de los Austrias
  • Chocolatería San Ginés
  • Teatro Real, Jardín de Oriente, Palacio Real
  • Plaza España y Templo de Debod
  • Gran Vía y Chueca
  • Cibeles, Alcalá y El Retiro
  • Paseo de la Castellana y barrio de Salamanca

En la Puerta del Sol

El recorrido empieza en la Puerta del Sol, el centro mismo de la ciudad. Allí está el kilómetro 0, desde donde se miden todas las distancias a cualquier lugar del país, y también el famoso aviso publicitario del vino de jerez: Sol de España embotellado.

Cada 31 de diciembre miles de personas se congregan aquí para despedir el año comiendo doce uvas al ritmo del reloj de la plaza. Es un ritual colectivo y emocionante, inmortalizado incluso por Mecano: En la Puerta del Sol, como el año que fue...

También está el símbolo de Madrid: El Oso y el Madroño, punto de encuentro clásico para quedar y salir, como hacen los madrileños: encontrarse en la calle, en los bares, en la noche.

La marcha madrileña de Huertas

Madrid exige entender la marcha: ir de bar en bar por zonas cercanas a Sol, como Huertas, donde están el Teatro Español y el de La Comedia. Los bares llenos, dicen, son los que valen la pena.

Para un plan más sensato, el café Populart (Huertas 22) ofrece conciertos de jazz en vivo con entrada razonable. Tras la crisis de 2007, muchos jóvenes cambiaron bares por botellones en parques cercanos.

De Sol al Palacio Real

A quince minutos caminando, antes de llegar al Palacio Real, conviene pasar por la Plaza Mayor y el Madrid de los Austrias. Es un lugar fotogénico, pero cuidado con los restaurantes trampa para turistas.

La alternativa está en las cuevas y mesones bajo la plaza: Mesón de la Tortilla, Mesón del Champiñón, Mesón del Boquerón. En el Mesón del Champiñón incluso cabe un piano pequeño para tocar música según la nacionalidad de los clientes.

Cerca está la Chocolatería San Ginés: chocolate espeso y churros calientes. Es tan popular que a las cinco de la mañana de los domingos suele estar llena de quienes salen de la noche madrileña.

Luego aparece el Teatro Real y, detrás, el Jardín de Oriente, con estatuas de reyes. De día vale la pena entrar al Palacio Real, la Catedral de la Almudena y los Jardines de Sabatini.

Plaza España y Templo de Debod

La ruta sigue hacia Plaza España, con Quijote y Sancho Panza. Desde allí se llega al Parque del Oeste y al Templo de Debod, un regalo de Egipto a España por su ayuda en Abu Simbel.

De noche, lo ideal es volver a Plaza España, subir por Gran Vía y entrar a un musical o a los cines Renoir. La caminata por Gran Vía es un show en sí mismo. Desde allí se puede ir a Chueca, que conserva su aire alternativo.

Madrid de día

Un recorrido diurno puede regresar a Sol por Gran Vía, con paradas en librerías, tiendas y cafés tradicionales. Para almorzar rápido, un bocadillo de jamón serrano en el Museo del Jamón. Para el postre, una napolitana en La Mallorquina.

Desde Sol, vale la pena caminar hacia el eje cultural: Cortes, Teatro de la Zarzuela, Hotel Palace, el Reina Sofía, el Museo Thyssen, Atocha, Cibeles y la Casa de América.

Una desviación obligatoria es la Puerta de Alcalá y El Retiro: estanque, Palacio de Cristal y la costumbre de sentarse a ver pasar la ciudad.

Luego, por la Castellana, se llega al barrio de Salamanca y al Bernabéu para fanáticos del fútbol; y a Las Ventas para amantes de los toros.

Todo este recorrido puede hacerse caminando entre 12 y 16 horas si se quiere exprimir la visita. Pero una semana permite hacerlo con calma: museos, librerías, parques, teatro y vida nocturna. Madrid merece quedarse un poco más para entender a sus habitantes y su identidad.

En AVIATUR.com encuentre tiquetes baratos, hoteles, autos, paquetes turísticos, cruceros y mucho más. Reserve ahora, vuelos económicos a destinos nacionales e internacionales.

¿Necesita ayuda?
Newsletter

Suscríbase a nuestro Newsletter

Uso de cookies

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia y mostrar contenido según las preferencias del usuario. Al continuar, se acepta su uso. *Para deshabilitarlas puede hacerlo desde el navegador de su preferencia.

Política de cookies